El plátano es uno de los alimentos más habituales entre quienes practican deporte. Es fácil de transportar, resulta cómodo de comer y aporta hidratos de carbono, además de minerales como el potasio. Pero ¿es mejor comer plátano antes o después de entrenar? En realidad, ambas opciones pueden ser adecuadas dependiendo de nuestro objetivo y del momento del día. ¡Te lo contamos en este post de EFAD!
Comer plátano antes de entrenar puede aportar energía
Tomar un plátano antes de hacer ejercicio puede ser una buena opción cuando necesitamos una fuente de hidratos de carbono sencilla y práctica. Estos nutrientes contribuyen a disponer de energía para afrontar el entrenamiento.
Además, suele ser un alimento bien tolerado por muchas personas. Podemos tomarlo solo o combinarlo con otros alimentos, dependiendo del tiempo que falte para empezar a entrenar.
Si vamos a comerlo poco antes de la sesión, normalmente conviene evitar acompañarlo de comidas demasiado copiosas para no entrenar con sensación de pesadez.
También puede ser útil después del ejercicio
Después del entrenamiento, nuestro organismo necesita recuperar parte de la energía utilizada. El plátano puede formar parte de una comida o tentempié posterior al ejercicio gracias a su aporte de hidratos de carbono.
Sin embargo, no deberíamos pensar que comer únicamente un plátano cubre todas las necesidades de recuperación. Dependiendo del tipo y duración del entrenamiento, puede ser interesante combinarlo con una fuente de proteínas.
Un yogur con plátano, por ejemplo, puede resultar una alternativa sencilla para una comida posterior al ejercicio.
El mejor momento depende del resto de tu alimentación
Para decidir si nos conviene más comer plátano antes o después, debemos valorar qué hemos comido durante las horas anteriores y cuándo realizaremos nuestra siguiente comida.
Si hemos comido recientemente y llegamos al entrenamiento con suficiente energía, quizá no necesitemos tomar un plátano antes. En cambio, si han pasado varias horas desde nuestra última comida, puede ayudarnos a llegar mejor a la sesión.
Después de entrenar ocurre algo parecido. Si vamos a realizar una comida completa poco después, podemos incorporar el plátano en ella o elegir otros alimentos equivalentes.
No existe un momento obligatorio
No tenemos que elegir necesariamente entre comer plátano antes o después de entrenar. Incluso podemos incluirlo en cualquiera de los dos momentos si encaja dentro de nuestra alimentación habitual.
Lo importante es evitar convertir un alimento concreto en una regla universal. El rendimiento deportivo depende del conjunto de nuestra dieta, del descanso, la hidratación y una planificación adecuada del entrenamiento, no de consumir un producto específico en un momento exacto.
Ten en cuenta el tipo de entrenamiento
Una sesión corta y moderada no plantea las mismas necesidades que un entrenamiento largo o especialmente intenso. También influyen el deporte practicado, nuestros objetivos y la tolerancia digestiva.
Antes de competiciones o entrenamientos exigentes resulta especialmente conveniente probar previamente qué alimentos y cantidades nos sientan bien. De esta forma evitaremos introducir cambios justo el día en que necesitamos rendir al máximo.
En definitiva, no se trata de si es mejor comer plátano antes como después de entrenar, pero debemos integrarlo dentro de una alimentación variada y adaptada a nuestras necesidades para llevar una correcta planificación nutricional deportiva. Si quieres profundizar en hidratos de carbono, proteínas, hidratación y alimentación aplicada al ejercicio, el Curso de Nutrición Deportiva de EFAD permite ampliar conocimientos para adaptar la alimentación a diferentes tipos de actividad física y objetivos.
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