Deportes

El riesgo de vivir un sueño

26 abril, 2013

Nos adentramos en el mundo del alpinismo a través de la biografía del montañero navarro Iñaki Ochoa de Olza (1967-2008), merece la pena invertir 23 intensos minutos en ello. Con su historia, comprobamos entre otras cosas el sentido de la verdadera amistad, la capacidad de esfuerzo, la perseverancia, la solidaridad, la entrega y la lucha por un objetivo vital, tan vital que hasta se puede perder la propia vida en el intento por alcanzarlo.

Los montañeros son de otra pasta, siempre se ha dicho, nada más lejos de la realidad. Son personas que aman la naturaleza, que necesitan el aire puro de las cimas para sobrevivir y que su capacidad de sacrificio supera los límites de lo humano. Para un alpinista, cada pico es algo más que un reto deportivo… supone también un gran reto personal. Quizá esto último sea lo más complicado, y también lo que los hace humanos, por eso creo que todos tenemos algo de alpinistas… Existen muchas historias personales detrás de cada ascensión (por pequeña que sea…), y como en la vida, la felicidad no se alcanza únicamente en la cima… sino en la manera de acometer la subida, en cada paso, a cada kilómetro, mediante la suma de todos esos pequeños y grandes objetivos (deportivos y personales) que conforman esa arriesgada expedición llamada vida.

Haciendo referencia de nuevo al vídeo que os recomiendo visualizar a continuación, me gustaría concluir compartiendo con vosotros una pequeña meditación personal. Son muchos los mensajes del reportaje que merece la pena comentar, pero me impacta especialmente la reflexión de la madre del protagonista… “el riesgo está en el Himalaya, por supuesto…pero el riesgo también está en vivir…“. Me inquieta la idea de que si uno no arriesga en su vida, difícilmente podrá llegar a alcanzar la felicidad, y a raíz de esto planteo una cuestión… ¿hasta qué límite, si es que lo hay, debemos aventurarnos por nuestros sueños?

VER DÍDEO

Post publicado:  Guillermo Dieste

  • Reply
    Desarrollo Personal
    4 marzo, 2014 at 9:01 pm

    Los sueños nos dan la vida, porque encontramos un sentido maravilloso a una meta y comenzamos a usar una gran cantidad de recursos internos que quizás desconocíamos, buscar subir la colina más alta siempre debe ser nuestro afán, porque así siempre estaremos ocupados buscando materializar diferentes sueños.

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